Invisalign Teen

La Importancia de Adherirte a Usar Los Alineadores Correctamente

 

El dia de hoy te hablaremos hacerca de un estudio que midió la importancia de adherirte a usar los alineadores de manera correcta en la adolescencia, el estudio se llama “Adolescents’ adherence to intra-oral removable appliances: a scoping review”

Consideramos que este tema es muy importante, ya que utilizar los alineadores correctamente es determinante para un tratamiento exitoso y mayormente es en la adolescencia cuando hay mas retrasos al utilizar alineadores invisibles.

Consecuencias de no adherirnos a el uso de los alineadores.

Imagínate que tienes un aparato para tus dientes que te dicen que debes usar muchas horas al día, pero lo dejas un poco de lado. Es bastante común.

En la ortodoncia —y en particular con los aparatos que puedes quitar tú mismo—, uno de los grandes retos es que los adolescentes realmente los usen como se debe. Esa “falta de adherencia” puede complicar todo.

El estudio del que te hablaremos analiza qué tan bien los adolescentes siguen las recomendaciones para usar aparatos removibles dentro de la boca, los llamados IORAs (“intra-oral removable appliances”).

Y nos gustó mencionarlo por que lo hace con una revisión amplia del tema, para ver qué sabemos hasta ahora, cuáles son los vacíos de información y qué se podría mejorar.

Este estudio en particular es importante porque los aparatos removibles son una herramienta muy usada en nuestra clínica .

Las maloclusiones (cuando los dientes no encajan “como deberían”) son bastante comunes: se estima que en adolescentes pueden afectar a más del 50 % de ellos.

Si el aparato no se usa como se indicó, puede que no logre su función, el tratamiento se alargue, y la persona pierda motivación (y dinero).

Entonces, hablar de “adherencia” no es solo una cuestión técnica: es hablar de compromiso, de apoyo familiar, de motivación personal, del ambiente social… en resumen: humanos usando algo que puede cambiar su sonrisa.

De esta manera puedes hacer que tus hijos se involucren en el tratamiento

En la investigación se revisaron 14 estudios que se enfocaban únicamente en adolescentes de entre 10 y 19 años.

En esos estudios, casi todos medían “adherencia” como el tiempo que el aparato se llevaba al día (más que, digamos, solo la visita al dentista). Los resultados muestran que muchos adolescentes no alcanzan el tiempo recomendado de uso diario. Por ejemplo:

    • Con retenedores tipo “Hawley”, se vio que monitorear a los adolescentes (por ejemplo con sensores o simplemente al saber que estaban siendo vigilados) aumentaba el tiempo de uso unos 2.3 horas al día en promedio

Los estudios también muestran que hay muchos factores que influyen en si el adolescente usa o no el aparato: desde el apoyo de los padres, la comunicación del ortodoncista, la visibilidad del aparato, presión de los compañeros, comodidad, etc.

  • También se identificó que no hay un estándar claro de qué significa “adherencia” en este contexto: diferentes estudios lo definen distinto, lo que hace más difícil comparar resultados.

 

¿Por qué los adolescentes no usan los alineadores Invisalign como deberían?

Hemos llegado a la parte importante de esta investigación, en donde se encontraron diversas causas por las que en ocasiones los tratamientos de Invisalign podrían no funcionar en los adolescentes:

Y en esto, la parte “humana” es en donde en este estudio mencionan varios obstáculos reales:

  • Olvidarse de usar los alineadores, porque la rutina se complica.

  • Incomodidad, molestias al insertar o quitar el aparato.

  • Sentir que el aparato se nota demasiado, o que afecta la apariencia o la voz.

  • Que los compañeros pregunten “¿por qué llevas eso?” y eso condicione su uso.

  • Que el apoyo de los padres disminuya conforme el adolescente “ya está creciendo” y asume más responsabilidad.

  • Falta de una definición concreta o de seguimiento real-objetivo en algunos casos (por ejemplo, confiar solo en lo que el adolescente dice).

Entonces, la adherencia no es solo “ponerse el aparato”: es una mezcla de motivación, apoyo, costumbre, ajuste social y percepción personal. Y eso lo hace complejo.

¿Qué puede ayudar a mejorar las cosas en el tratamiento de Invisalign para adolescentes?

La revisión  de este estudio científico señala algunas ideas prometedoras que pueden hacer la diferencia:

  • Uso de monitoreo digital o con sensores que registran automáticamente cuándo se usa el aparato. Esto puede motivar más.

  • Mostrar imágenes o ejemplos visuales que hagan ver “qué pasa si no lo usas”. En uno de los estudios, dar imágenes a los padres produjo un mejor tiempo de uso que solo a los jóvenes.

  • Comunicación clara del ortodoncista, explicando bien qué se espera, por qué es importante, y adaptando la explicación al adolescente (no solo al padre).

  • Involucrar a los padres de forma apropiada: no tanto para “controlar” pero sí para apoyar, recordar, crear rutinas.

  • Adaptar los aparatos al estilo de vida del joven, ya que un aparato que “molesta mucho” tiende a usarse menos.

  • Crear rutinas claras: por ejemplo, coordinar usar el aparato justo después de la cena, o antes de dormirse, para que se vuelva hábito.

Sin embargo, la revisión también advierte que no hay todavía muchas intervenciones sólidas con evidencia fuerte que demuestren “esto sí funciona para todos los adolescentes”.

La calidad de los estudios es variable, y se necesita más investigación.

Con toda esta investigación, solo te podemos decir que si tienes un hijo o hija adolescente que lleva un aparato removible, no esperes que “solo lo usará bien”. Puede que necesite apoyo, recordatorios, motivación.

Asegúrate de que el ortodoncista de tu hijo te explique claramente cuántas horas al día debe usar el aparato, por qué y qué pasa si no lo hace.

Conversa con tu hijo adolescente sobre cómo se siente: si le incomoda, si los compañeros le preguntan, si se le olvida. A veces solo hablarlo lo hace más consciente.

Considera apoyos tecnológicos o recordatorios (alarma, aplicación, sensor) si el profesional lo permite y recuérdale que el uso constante —aunque a veces sea tedioso— es lo que marcará la diferencia en los resultados. Un día “me salto” se traduce en más tiempo de tratamiento o menor efectividad.

Reconoce que es parte de un proceso: no únicamente “ponerse los brackets y ya”, sino mantener el hábito hasta que los dientes queden bien y se estabilicen.

Para Concluir

La revisión de Tiwari, Fagundes, Pérez-García y Flores-Mir (2025) nos pone frente a una realidad simple pero poderosa: para que los aparatos removibles funcionen bien en adolescentes, el uso diario no basta con tenerlo, hay que usarlo bien y consistentemente.

Y eso depende tanto de la tecnología y del aparato como de lo humano: motivación, apoyo, rutina, comunicación.

Aunque aún faltan estudios más robustos, ya se vislumbran caminos explicativos: monitoreo digital, imágenes motivadoras, involucrar a padres, personalizar el aparato y ajustar la rutina.

Poco a poco, esos “pequeños” detalles pueden traducirse en grandes diferencias en la sonrisa del mañana.

Así que, si estás en esa situación —ya sea como paciente adolescente o padre/madre de uno—, recuerda que no es solo “llevar el aparato”: es “llevarlo con sentido, y con apoyo”. Al final, la sonrisa no solo es estética: es confianza, salud y bienestar.

Bibliografía

Tiwari, A., Fagundes, N. C. F., Pérez-García, M., & Flores-Mir, C. (2025). Adolescents’ adherence to intra-oral removable appliances: A scoping review. Progress in Orthodontics, 26(1), 89. https://doi.org/10.1186/s40510-025-00589-9